La imposibilidad de una definición definitiva y única del espacio y del tiempo ha generado una serie de discusiones que invitan a establecer sentidos desde los cuales sería posible colocar teórica y ontológicamente las definiciones de las que sería posible construir las concepciones básicas de la teoría social y concretamente la teoría del espacio-tiempo para el estudio de la ciudad y sus fenómenos sociales concomitantes

Otto Friedrich Bollnow

Es la una de la tarde, y, me dispongo a ingresar a la denominada “educación virtual”, a la que nos hemos visto arrojados por el mortal virus y su pandemia. 

Desde hace unos días decidí asumir el “tele trabajo”, en una franja horaria acorde a mi cotidianidad laboral, para no dejarme enloquecer por los que al igual que yo, sólo tenemos este medio para expresar nuestras acciones de todo tipo en estos momentos (bueno por lo menos lo tenemos, que tal si no? ), expresar nuestros aportes laborales, nuestros sentires pandémicos, los conocimientos científicos acerca del “COVID 19”, la posibilidad de llegar al final del confinamiento, etc. en fin expresarnos. El asunto es que la locura se puede manifestar en la medida que nos damos cuenta de lo serio y terrible que es este asunto, no se entiende en ocasiones como algunos lo toman a la ligera, donde se manifiesta un cierto aire de aislamiento total de la realidad, en el que suponen que esto nos lo toca, no los ha tocado, ni los va a tocar, un estado pleno de enajenamiento del asqueroso virus, esperando volver a clases creyendo, no, más bien aseverando que todo sigue y seguirá igual, tristemente hay personas que requieren pruebas duras, trágicas en su existencia para tener que aterrizar la realidad, y, luego tener que afirmar: “créeme porque desafortunadamente me tocó vivirlo en carne propia, nadie me lo contó”

Bueno por eso establecí esa franja, aunque es difícil porque no dejan de llegar a distintas horas las quejas y preocupaciones de los padres, los interrogantes de los estudiantes, los saludos de los compañeros, las investigaciones políticas de los “aventajados” líderes sindicales, los oportunismos políticos de otros, en fin una gran cantidad de mensajes que nos impiden ponerle el VETO al desbordante morbo del “COVID 19” y todos sus secuaces.

Total voy a ingresar a mi labor cuando me llega un mensaje de Yenny Villate, coordinadora de convivencia de grados 6 – 7 y  8, en la jornada de la tarde, en ese mensaje, me transmite el caso de unos estudiantes de grado once de la tarde, en el cual manifiestan a su tutor, que uno de los docentes, que les trabaja una de las áreas del conocimiento, no les explica el trabajo, no les responde y que por lo tanto, el desarrollo académico virtual no les funciona a ellos. Este mensaje va con sus respectivos soportes (9 pantallazos), en los cuales se puede hacer una lectura parcial de la situación, y, digo parcial, porque es la que plantea el estudiante, por lo tanto hay que hablar con el maestro. El maestro manifiesta  la situación y corrobora la existencia del problema, pero no de la forma como lo plantean los estudiantes, evidenciando un problema de comunicación asertiva, en la cual uno de los estudiantes que se vincula hasta el día de ayer al trabajo virtual se expresa en una forma inadecuada por no decir grosera, exigiendo prácticamente un trabajo individual. Me comunico con el tutor y le pido el favor de enviar mi correo a los estudiantes para que ellos e comuniquen con migo y buscar una solución al problema, el tutor lo hace, y ellos se comunican con migo, inicio el proceso y ahí vamos. ¿Qué pasó? ¿Qué va  a pasar? NO SE.

Esta es solo una de las tantas situaciones que se presentan a diario en esta época del trabajo virtual, la traigo a colación para que realicemos una serie de reflexiones a partir de nuestra realidad inmediata inemita, no es traída de otro colegio, de otra ciudad, de otro país, de otro planeta, ni mucho menos de otro universo. Tampoco es una conclusión de un gran científico, ni de un gran político, NO, es una situación de nuestro colegio que nos invita a pensar en que forma o manera vamos a co- existir, o si se prefiere, convivir en los actuales momentos y en los que se aproximan cuando llegue el re encuentro en nuestros espacios físicos como lo son los salones, los pasillos, los patios, la plaza principal, la cafetería, las casetas, los baños, la deportiva, el lago, el teatro que ya no lo entregaron remodelado, etc. No podemos estar pensando que la convivencia se va a dar de la forma como se venía dando antes de la pandemia, no, hoy la situación nos exige establecer pautas diferentes y ese será un gran reto que tendremos al regresar, reto que tenemos que asumirlo entre todos para aprender a vivir en medio de la amenaza latente y cercana del contagio del virus.

En el actual momento estamos bien aparentemente, pues,  la convivencia virtual no pasa de ser un sitio en el cual se asignan tareas y se reciben trabajos para retroalimentar, cosa que es primordial, antes que calificar, el asunto está en valorar lo que aprendemos todos de nuestras realidades y existencias. Sin embargo ha sido difícil sobrellevar una sana convivencia virtual porque los docentes, los padres y/o acudientes, los estudiantes y hasta los “metiches” (personajes que no tienen hijos estudiando en el colegio, pero apadrinan algún estudiante para poder tener el vínculo con la institución y participar en los procesos con sus propios intereses), nos asaltan en los correos y wassaps para decirnos que y de qué manera debemos hacer las cosas, desconociendo los parámetros y las tareas que establecemos amparados en nuestro trasegar cotidiano académico y convivencial enmarcado dentro de las políticas de la Secretaría de Educación del Distrito. Este es otro reto que debemos asumir ya, pero que sea YA, utilizando  adecuadamente estos escenarios y estableciendo pautas que nos permitan obtener esa tan ansiada comunicación asertiva, por eso desde este rincón, se invita a todos los que hacemos parte de la familia cincuentona inemita a propender por un espacio virtual de sana convivencia, que nos permita irnos repensando, reconstruyendo como institución educativa en medio de la pandemia.

Seguiremos hablado de la convivencia escolar, porque esta es un escenario básico para que se puedan desarrollar todos los proyectos de vida que existen en el INEM Francisco De Paula Santander.

Alfonso Moreno Rodríguez

Coordinador de Convivencia Jornada Tarde